La Rusia fría quedó atrás cuando cayó el comunismo de la Unión Soviética, ahora todo es diferente y las jóvenes lo unico que quieren es divertirse y follar a lo perro. Tal es así que dos turistas corrieron con suerte cuando se levantaron de un restaurant a las camareras que allí atendían. Solamente les ofrecieron un poco de Vodka en la habitación del hotel y dos pollas muy paradas. Menuda orgía de jovencitas rusas!

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